No estás solo en tu búsqueda y no sos el único que lucha día a día para encontrarse, para encontrar algo que le diga que vale la pena el esfuerzo.
Luchá. Nunca pierdas la esperanza. O lo que sea que pienses que es lo último que podés perder (la sonrisa en mi caso, la verdadera).
Siempre hay algo o alguien que está en el momento justo con "la ayuda" (o cómo te guste llamarla) adecuada (que seguramente vos la sientas como una molestia, una prolongación del sufrimiento, o lo que sea), pero que te hace sacar fuerzas de no sé donde para ponerte de pie e intentarlo una y millares de veces más.
Podés perder todo (como yo lo perdí), pero te puedo asegurar que los ideales, los sueños, los valores, los sentimientos reales, la esperanza (aunque a veces tengas la seguridad de que no hay salida)... Todo eso que te hace VOS, ser único e irrepetible... Eso... Eso no lo perdés nunca.
No puedo decirte para qué estamos en esta vida porque ni yo misma lo sé, ni lo entiendo... Pero sé... No... Pero siento que algo me aferra, algo no me permite abandonar la lucha, algo me grita, algo me quema desde adentro para que siga.
Y lo voy a hacer... Voy a seguir sonriendo, voy a ser feliz (de a ratos), voy a continuar buscándome y buscando, voy a pedir que me levanten cuando yo sola no pueda, voy a rodearme de la gente que amo, que me da paz, que me hace reír, que la pelea (como yo, como vos)...
Voy a VIVIR.
Vamos! De pie! A la batalla!
Dame la mano...
Caminemos con los otros guerreros (hermanos) que luchan a nuestro lado y que seguramente también necesiten que alguna vez vos los auxilies, así sea con una palabra, una sonrisa, un té caliente para prevenir un resfrío, una noche de cine, una tarde de mate, un chupetín bajo la lluvia, lo que sea...
No te rindas...
Dame la mano...
Caminemos juntos...
Ro
2007